Bellísimo cortometraje que nos invita a retomar nuestra mirada de niñ@s.
Gracias a José Saramago, Emilio Aragón y Juan Pablo Etcheverry por esta excelente producción. (Es espera de más "alimento para el alma" de este gran escritor).
Bellísimo cortometraje que nos invita a retomar nuestra mirada de niñ@s.
Gracias a José Saramago, Emilio Aragón y Juan Pablo Etcheverry por esta excelente producción. (Es espera de más "alimento para el alma" de este gran escritor).
Sembré una esperanza
la cultivé con disciplina
y coseché gloria.
Esperaba ese momento como ningún otro, lo había soñado tantas veces que ya no sabía si seguía siendo un sueño o realmente lo vivió ,sólo una sensación le hacía tener la certeza de lo sucedido, su cuerpo ya no era el mismo emanaba de él un aroma tan peliculiar que cualquiera que se le acercara podía intuir donde había estado, fue hasta llegar al río... ( ¿continúas?)
Me platicó que un día ya no pudo más y se tiro al barranco, sabía que aún ahí, en lo más profundo de su fango los recuerdos lo acompañarían, el sabor y los olores de otros tiempos permanecerían atados a él por siempre, sólo que esta vez herido por la caída y más ciego que antes, podía darse el lujo de engañarse diciendo que el golpe había borrado lo que antes sentía.